Sin darnos casi cuenta ya estamos en el ecuador de la semana, los chicos siguen aguantando estoicamente, aunque esta mañana no madrugaron tanto. Hoy hemos tenido otra dura jornada maratoniana.
Después de la fábrica de galletas nos fuimos a la Ermita de Santa Magdalena, la más antigua de las siete ermitas que tiene Mallorca, para lo que tuvimos que subir y bajar a pie cerca de dos kilómetros desde dónde nos dejó el autobús. Solo por las vistas mereció la pena. Una vez arriba aprovechamos las galletas Quely para tomar la merienda, disfrutamos del paisaje, descansamos y vuelta al autobús que nos llevó hasta Inca, al Colegio Público Ponent, dónde comimos pizza, croquetas, fritura de pescado y tarta de chocolate.
De regreso al albergue pasamos por la zona de los pantanos, de dónde solo se obtiene un pequeño porcentaje del agua de la isla, el resto se extrae del subsuelo y de las plantas desaladoras. Paramos en uno de ellos, hicimos una pequeña ruta hasta la presa y aprovechamos las vistas para hacer unas fotos ante el pico más alto de la isla, 1400 metros. Por cierto, aquí llaman pantano a lo que para nosotros es una simple charca.
Después continuamos por carreteras tortuosas para acercarnos poco a poco a nuestro lugar de descanso, dónde seguimos la rutina de cada día. Hoy nos hicieron una presentación y degustación del aceite denominación de origen de la isla, pero nada, no le llega a la suela de la botella al de nuestra zona.
A continuación, un poco de tiempo libre para jugar, charlar, ver la tele, y a las 22:30 todos a la cama. Otra dura jornada que hemos pasado sin ninguna baja, hasta lo de ahora estamos teniendo suerte y todavía no hemos perdido a ningún niño. Podéis estar tranquilos, me comprometo a llevar el mismo número que traje, si pierdo alguno ya les robaré a los riojanos o a los gallegos, pero con 15 vuelvo seguro.
Fernando... seguro que me estás echando de menos... Esa guitarrita de las noches... no?? jejeje... Disfruta... Yo la semana que viene a Granada!!!!!!!
ResponderEliminarTengo unos compañeros buenísimos, pero mentiria si te dijera que no te echo de menos, las EE.VV. de Soria son irrepetibles, un abrazo amigo.
ResponderEliminarHola Fernando, soy una compañera de Patricia.
ResponderEliminarMe alegro de que todo haya ido tan bien. Se os ve genial, si hasta dais envidia! Y aquí lloviendo...
Muchos besos desde Galicia!